Reeditada recientemente por la editorial española Impedimenta, «Los papeles de Harding» es una novela que, pese a haber sido escrita en 1983, mantiene una vigencia inquietante y una mirada mordaz sobre la política, la industria del cine y la sociedad estadounidense de principios del siglo XX.

La obra, que se presenta como una especie de parodia a la famosa novela de Henry James «Los papeles de Aspern», se revela como una sátira brillante, irónica y humorística de la ética, la obsesión por el poder y la búsqueda de notoriedad.

Plunket toma la trama de Henry James —la historia de un joven crítico que se infiltra en la vida de una musa para acceder a la obra inédita del poeta Jeffrey Aspern— y la transforma en un ejercicio de absurda ambición. El protagonista, Elliot Weinner, un historiador doctoral con una obsesión por investigar la vida del presidente Warren Harding, recorre un camino lleno de equivocaciones, engaños y situaciones límite para conseguir un poco de fama a través de una investigación sobre la amante del expresidente, Rebekah Quinney

La novela se convierte en un espejo de la cultura de la apariencia, la corrupción y el cinismo que caracterizaron la política y la industria del cine en esa época. A través de personajes que rozan el absurdo y la ridiculez, Plunket crea un escenario de fantasía y realidad donde el límite ético se diluye peligrosamente.

La historia, repleta de ironías y sarcasmos, revela la superficialidad de una élite, compuesta de farándula e industria del espectáculo, que busca la notoriedad sin importar los métodos.

Uno de los aspectos más interesantes de la obra es su visión del carácter de los personajes, en particular del protagonista, un ser cínico, sin valores morales y dispuesto a cualquier cosa con tal de obtener los papeles y documentos que le permitan escalar en su carrera. La novela no solo es un divertimento para el lector, sino también una reflexión aguda sobre la manipulación, la ética en la historia y la influencia del poder en la personalidad.

Por otra parte, «Los papeles de Harding« funciona también como una metáfora de la propia industria del cine de los años 80, incluso antes de esa época,  un retrato de la política estadounidense de entonces; una suerte de crónica satírica que cruza la historia con la ficción, logrando una obra entretenida, mordaz y de mirada aguda sobre el poder y la ambición.

Según algunos historiadores Harding no sólo fue un presidente de bajo perfil, de personalidad anodina y fácil de manipular; sino que además pocos se explican cómo alguien de esas características fue capaz de ocupar tan alto cargo. Plunket busca respuesta en la ficción relevando el rol de su esposa, los amigos influyentes y su amante, ahora anciana y poseedora de todos sus secretos.

En definitiva, se trata de una novela que, con un estilo irónico, humor y un tono cáustico, invita a la reflexión sobre los valores que sostienen la sociedad norteamericana y la industria del espectáculo, dejando al lector con una sonrisa y una profunda reflexión sobre la corrupción y la superficialidad de la historia.

Comenta