Jorge Baradit es, desde hace una década, uno de los autores chilenos más leídos, más vendidos y más comentados. Su nombre rara vez pasa inadvertido: despierta entusiasmo entre lectores fieles, reparos entre la crítica académica y reacciones encendidas en los espacios de opinión.
A esto se suma su figuración política, siempre explícita, que ha marcado el tono del debate cultural de los últimos años. Baradit es, en ese sentido, un escritor cuya presencia excede largamente los confines literarios.
En Chile Mágico, su nuevo libro, Baradit reúne una serie de relatos atravesados por una misma premisa: Chile es un territorio donde lo histórico y lo sobrenatural se entrelazan, donde la explicación racional convive con fuerzas que parecen escapar a nuestra comprensión. Esta propuesta dialoga con algo profundo del imaginario nacional, un cruce entre memoria popular, oralidad, leyenda y reinterpretación histórica que ha acompañado al país desde siempre.
El libro invita a mirar episodios conocidos de la historia de Chile desde un ángulo lúdico, casi ritual, en el que la imaginación abre la puerta a hipótesis que los estudios académicos suelen descartar. Baradit nos propone escuchar a los ancestros, atender esas historias transmitidas “de boca en boca” que buscan explicar lo inexplicable, iluminar los pliegues ocultos que quedaron fuera de la historiografía más rigurosa. En este gesto, su escritura opera como un giro recuperativo: da vuelta el relato para mostrar lo que subyace, lo que fue desechado por las versiones oficiales o por la exigencia científica de la prueba documental.
Aunque Baradit es, ante todo, un narrador de ficción, su obra ha transitado con soltura hacia el ensayo político y hacia una reflexión sobre la identidad chilena. Allí también persisten las marcas de su estilo: licencias poéticas, destellos narrativos y una sensibilidad que trabaja sobre aquello que solemos llamar “el alma chilena”. En Chile Mágico, estas dimensiones se entrelazan y producen un libro híbrido, que combina especulación, relectura histórica y un deseo claro de interpelar al lector.
Como cada una de sus publicaciones, este libro no dejará indiferente a nadie. Los lectores curiosos encontrarán un territorio fértil para dejarse llevar por relatos que expanden las fronteras de lo verosímil. La crítica —y especialmente ciertos sectores de la historiografía— volverán a cuestionar sus métodos y su aproximación libre a los hechos. Pero más allá de esas tensiones, la obra de Baradit cumple siempre una función que no es menor: gatilla conversación, despierta preguntas y obliga a pensar qué relatos elegimos para explicar quiénes somos.
En ese terreno, Chile Mágico se instala como un nuevo capítulo en la trayectoria de un escritor que entiende la literatura como un espacio de provocación pública y de reflexión colectiva. Un libro que, con sus luces y sombras, activa la imaginación y nos recuerda que la historia de Chile también se escribe desde sus misterios. ¿Será magia, mito o un modo distinto de mirar el pasado? Baradit, fiel a su estilo, prefiere dejarnos en el borde de la duda.
