Un editor en dictadura. Desde Quimantú hasta la campaña del NO, recientemente publicado por Editorial Planeta, es muchas cosas al mismo tiempo: una memoria personal, un relato autobiográfico, un ensayo sobre el oficio editorial y una reflexión acerca del contexto histórico en que debieron desenvolverse quienes querían escribir, publicar y expresar una opinión en Chile durante buena parte de la segunda mitad del siglo XX.

Arturo Navarro reconstruye una trayectoria que comienza en los años de la antigua democracia, atraviesa el golpe de Estado de 1973 y la dictadura, y culmina con el plebiscito de 1988. El libro abarca, por tanto, un periodo extraordinariamente intenso de nuestra historia: desde las aspiraciones de transformación social y cultural de las décadas de 1960 y 1970 hasta el triunfo de la opción NO, que abrió el camino para poner término al régimen de Augusto Pinochet.

Navarro posee una extensa trayectoria vinculada con la sociología, el periodismo, la edición, las comunicaciones y, posteriormente, la gestión cultural. El libro da cuenta de ese recorrido y de su participación en proyectos que buscaron mantener abierta la circulación de ideas en momentos especialmente difíciles para la libertad de expresión.

Uno de ellos fue APSI, fundada en 1976 y convertida en revista con el paso de los años,  uno de los medios más importantes de oposición a la dictadura. Su desarrollo estuvo marcado por restricciones, censura y numerosas dificultades para informar y sobrevivir. En sus páginas, sin embargo, se fue recuperando un espacio para el debate público y para aquel elemental pero entonces peligroso “derecho a no estar de acuerdo”.

A esa experiencia se sumaron otros proyectos comunicacionales y editoriales, algunos desarrollados en condiciones de clandestinidad o al amparo de instituciones vinculadas con la defensa de los derechos humanos. Más adelante, Navarro participó también en el diario La Época, donde estuvo a cargo de la revista dominical, una publicación semanal que buscó ofrecer contenidos culturales y periodísticos distintos en un país que comenzaba a recuperar lentamente la diversidad de voces.

Navarro es, por todo ello, una voz autorizada para narrar esa época en primera persona. Pero uno de los méritos del libro es precisamente la manera en que lo hace. Su relato es cercano, lleno de recuerdos, episodios y confidencias, pero está escrito sin estridencias ni dramatismos innecesarios. Tampoco busca construir retrospectivamente una imagen heroica de sí mismo.

Incluso los momentos que pudieron ser especialmente dolorosos o conflictivos son observados desde la serenidad que entregan los años. Hay en estas páginas una vida que, pese a las dificultades y riesgos enfrentados, es recordada positivamente: como una existencia intensa, activa y hasta entretenida, marcada por la posibilidad de participar en iniciativas culturales y periodísticas que adquirieron un profundo sentido colectivo.

Leer Un editor en dictadura se parece, por eso, a mantener una larga conversación con Arturo Navarro. Ése es quizás el mejor modo de describir el tono del libro. El lector escucha a alguien que recuerda, relaciona episodios, reflexiona sobre sus decisiones y reconstruye una época desde la perspectiva privilegiada de quien no fue solamente testigo, sino también protagonista.

El relato cierra con el plebiscito del 5 de octubre de 1988 y con el optimismo provocado por el triunfo del NO. Es el fin de un ciclo histórico, pero también el comienzo de otro que el autor deja pendiente. Navarro anuncia la posibilidad de contar lo que vino después: su participación durante la década de 1990 en la gestión cultural, en los debates sobre el papel de la cultura en democracia y en el proceso de construcción de una nueva institucionalidad y de políticas culturales desde el centro mismo del poder.

Esa continuidad sería particularmente valiosa. Si este primer volumen permite recorrer la historia de la edición y del periodismo opositor durante la dictadura, un segundo libro podría ayudarnos a comprender cómo parte de aquella experiencia se trasladó posteriormente a la gestión pública y al debate cultural de la transición.

Un editor en dictadura es, en definitiva, un libro de memorias y reflexión histórica escrito con cercanía y serenidad. Una obra interesante y necesaria para conocer no solo la trayectoria de Arturo Navarro, sino también la de una generación que hizo de los libros, las revistas, el periodismo y la circulación de las ideas una forma de resistencia.

Un editor en Dictadura
Un editor en Dictadura

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